31 de mayo

DULZURA DE LOS ÁNGELES


Dulzura de los ángeles, alegría de los afligidos,
abogada de los cristianos, Virgen madre del Señor,

protégeme y sálvame de los sufrimientos eternos.

María, purísimo incensario de oro,

que ha contenido a la Trinidad excelsa;

en ti se ha complacido el Padre, ha habitado el Hijo,

y el Espíritu Santo, que cubriéndote con su sombra, Virgen,

te ha hecho madre de Dios.

Nosotros nos alegramos en ti, Theotókos;

tú eres nuestra defensa ante Dios.

Extiende tu mano invencible y aplasta a nuestros enemigos.

Manda a tus siervos el socorro del cielo.

(De la liturgia bizantina)